Ciudadanía y democracia

GUATEMALA: Otra meta que no cumplirán

otra meta que no cumplirán

La meta de recaudación no se alcanzará este año. El gobierno ha anunciado que hasta abril la diferencia entre lo estimado y lo recaudado ascendía a Q985 millones. Para diciembre juzgan que los ingresos tributarios llegarán a Q47,875 millones, cifra mayor en 12.1% a lo recaudado en 2012, pero menor en 5% a la meta estimada para este año.

 Los principales factores que inciden en este escenario de menores ingresos se pueden dividir en dos. Por un lado, la contracción en el valor de las importaciones de bienes que, hasta el mes de marzo, registraban una variación de tan solo 2.1% con respecto a lo importado el año anterior, en el mismo período. Las estimaciones oficiales de crecimiento del producto interno bruto y de las importaciones (3.7% y 10.9% en el punto medio, respectivamente) para 2013, presentadas desde septiembre de 2012, ya evidenciaban un desbordado optimismo frente a la realidad económica global.

Por otro lado, la institucionalidad de la administración tributaria se ha deteriorado desde el inicio del actual gobierno, principalmente en el ámbito aduanero. Se ha promovido una amnistía fiscal aduanera, vigente desde de marzo de 2012, que incentiva la irresponsabilidad tributaria, al tiempo en que se promovieron despidos que han afectado la capacidad de fiscalización, provocando un problema grave para la recaudación, pues por las aduanas se capta cerca de la tercera parte de los impuestos que cobra el Estado.

La Ley de Actualización Tributaria, recientemente puesta en vigencia, ha cumplido su objetivo de incrementar los ingresos tributarios. Aún cuando, en el escenario actual, esto solo sirve para amortiguar la caída de la recaudación, es bueno reconocer que, al mes de marzo, la captación del Impuesto sobre la renta había aumentado en 18.6% con respecto al año anterior, mientras el Impuesto de circulación de vehículos registraba una variación de 23.5%. Esto significa que los dos impuestos con los cambios más importantes están dando sus frutos.

Las escasas acciones emprendidas hasta el momento para solucionar el problema de recaudación obligan a pensar que la meta de ingresos será una meta más que el gobierno no cumplirá. Más allá de aumentar los procesos masivos de fiscalización, hacer los ajustes correctos implicará tanto de tiempo como de capacidad para establecer una hoja de ruta que marque el camino hacia el urgente fortalecimiento de la SAT, la eliminación de la nociva amnistía fiscal y la aprobación de la regulación del secreto bancario, para luchar exitosamente contra la evasión fiscal.

Por lo pronto, el gobierno ha anunciado un posible recorte de Q6,000 millones sobre el gasto público, cerca del 9% del total a ejecutar este año, con lo cual reducirá también las posibilidades de cumplir sus metas en materia de seguridad, justicia, salud, empleo, educación y nutrición.

 

Columna publicada en la revisa Contrapoder. Año 1, número 2, del 10 de mayo 2013.

Si desea enterarse de los planes de gobierno de Guatemala y lo que cuesta cumplirlos, dele una miradita al documento Icefi/Ingep/Unicef (2011). De las promesas electorales de 2011 a la realidad. Costos y desafíos para financiar los planes de gobierno de Guatemala, 2012-2016.

GUATEMALA: Menos ingresos públicos, más ingobernabilidad

manifestacion USAC

 

 

 

 

 

 

 

 

El gobierno ha anunciado que la meta de recaudación no se está alcanzando. De acuerdo con versiones oficiales, la actual brecha entre lo estimado y lo recaudado suma Q985 millones, y podría terminar el año aproximándose a Q2,500 millones. A esto debe agregarse la no aprobación, en el Congreso de la República, de dos préstamos que aportarían otros Q3,500 millones al financiamiento del presupuesto de la Nación en 2013.

Aún con los réditos de la reforma tributaria, visibles entre otros, en el incremento de 18.6% registrado en la recaudación del Impuesto Sobre la Renta, los elementos que impiden mejorar la recaudación, están pesando más y se concentran en impuestos asociados al comercio exterior. Este fenómeno se explica por la caída en las importaciones, el bajo dinamismo económico mundial y la debilitada institucionalidad de la SAT, en particular, de las aduanas del país. Vale decir que las aduanas son fundamentales en la recaudación, pues en ellas se capta más de la tercera parte de los ingresos tributarios del Estado.

Es por esto que, para intentar recuperar la recaudación tributaria, el recién nombrado Superintendente tiene entre sus retos más urgentes la mejora en la gestión y fiscalización desde las aduanas; la eliminación de la amnistía fiscal aduanera, que el gobierno mantiene vigente desde el 16 de marzo de 2012 hasta la fecha y que allana el camino a la irresponsabilidad tributaria; y, la puesta en vigencia de la Ley Aduanera Nacional que unifica la normativa con el resto de Centroamérica. Por otro lado, también deberá buscar en el Congreso la aprobación de la regulación del secreto bancario, pieza elemental para luchar contra la evasión tributaria, mientras el gobierno logra los acuerdos políticos para la aprobación de los préstamos que integran el presupuesto de 2013.

Hasta ahora, el Ejecutivo plantea como alternativa la reducción del gasto público hasta cubrir el agujero fiscal de Q6,000 millones, pensando que es mejor tomar el analgésico que buscar la cura de la enfermedad. Sin embargo, deberá explicar a los ciudadanos qué metas de gobierno (promesas de campaña) dejará de cumplir y porqué pretende pagar, con nueva deuda, Q3,500 millones de compromisos ilegalmente contraídos por la cartera de Comunicaciones. Este camino provocará, en los próximos meses, que calles y carreteras se llenen de manifestaciones no solo de estudiantes, sino de salubristas, operadores de justicia y alcaldes, entre otros. Finalmente, el analgésico resultará más costoso que la cura.

Columna publicada en Prensa Libre, el domingo 28 de abril de 2013.

24. ¡El juicio a Ríos Montt continuará!

rios montt

tomada de www.prensalibre.com

La justicia ha ganado esta vez el pulso que mantiene contra el obscurantismo. El viernes pasado, la jueza Yassmín Barrios, presidenta del Tribunal que lleva el caso en contra de Ríos Montt y Rodríguez Sánchez, al inicio de la sesión, la número 20, argumentó que solo la Corte de Constitucionalidad puede anular lo actuado hasta este momento. Esto como respuesta a la resolución de la jueza A de Mayor Riesgo, Carol Patricia Flores, que dejaba sin efecto las audiencias del juicio. Con lo anterior, el juicio continuará una vez la Corte de Constitucionalidad falle a favor de que continúe el proceso.

Mucho antes de que iniciara la sesión, la Sala de Vistas estaba colmada de personas. Muchas queríamos mostrar nuestro apoyo al Tribunal y a la Justicia. Llegué antes de las 8:30 de la mañana, hora de inicio de la sesiones, y me acerqué tanto como quise a Ríos Montt. Estaba sentado e inmutable, a pesar del bullicio y del sinnúmero de fotografías que le hacían para todos los medios, nacionales e internacionales, que están cubriendo este proceso histórico. Inmutable y gris como una estatua de cera; inmutable, sin que pudiera advertirse ningún sentimiento, como seguramente estuvo siempre cuando tomó las decisiones por las que hoy la Justicia lo tiene en el banquillo de los acusados. Solo lo vi moverse cuando, al inicio de la sesión, fue llamado por el tribunal. Él se levantó, se acercó al micrófono y dijo presente.

A las 8:40, después de presentarse todas las partes, comenzó la jueza Barrios, afirmando que  en este Tribunal “No recibimos órdenes ilegales. Somos obedientes a la Constitución. Es la Corte de Constitucionalidad la única que puede decidir si anula el debate”. Miles de aplausos rebotaron por toda la sala. Hubo a quien se le salieron las lágrimas. Después de que la jueza nos pidiera orden, escuchamos los argumentos legales que fundamentan dicha resolución. Después de esto, el Tribunal que preside la jueza Barrios, suspendió el debate hasta que la Corte de Constitucionalidad resuelva y notifique.

El general estaba solo. Sus abogados defensores, el día anterior (jueves) después de irrespetar al Tribunal al salir de la Sala sin su consentimiento, dejaron al defendido solo.  Probablemente no habiendo muchos argumentos significativos para armar una defensa válida y concreta, la estrategia ha consistido en montar números de circo y payasadas que no solo alargan el proceso del juicio sino que atropellan la ley. Es por eso que el viernes pasado, el Tribunal ordenó al Instituto de la Defensa Pública Penal designar un abogado defensor de oficio, para que Ríos Montt tenga defensor cuando reinicie el debate.

Antes de las nueve de la mañana, el Tribunal, presidido por la jueza Barrios, cerró entre aplausos y jubilosos y entusiasmados gritos de ¡Justicia, Justicia! Una voz entre el bullicio comenzó a decir ¡Todos somos ixiles! Y al unísono las personas repitieron la consigna. Cuando uno está ahí dentro percibe los sentimientos de alegría y de frustración. Uno se encuentra con personas que llevan años exigiendo este espacio para buscar la verdad y juzgar el pasado. Toda esa gente, nacional y extranjera, y la forma de actuar del Tribunal me hicieron sentir tan digno de ser guatemalteco y de participar, aunque sea con un cuota insignificante, en la búsqueda y exigencia de justicia.

En las calles, la gente caminaba, sonreía, corría, iba pensando, pero pocos advertían lo que estaba pasando sobre el juicio. Creo que todos los guatemaltecos deberíamos estar pendientes de lo que sucede en este juicio. No tanto por el veredicto, sino por lo que significa para la democracia futura y la vida en sociedad. Por favor, a usted y a mí, nos toca permanecer en guardia frente a la hipocresía, el fanatismo y la intolerancia, que pretenden construir algunos actores, políticos y económicos, convirtiendo este juicio en un laberinto por el que se pierda la Verdad y la Justicia.

¡No sigamos ese juego y apoyemos y confiemos en el sistema de justicia de nuestro país! ¡Nuestro conocimiento y apoyo a la Verdad, es determinante en este estira y encoge entre las fuerzas de la Justicia y el obscurantismo! De poco sirve lo que querramos hacer para mejorar la salud, la educación, la política fiscal o la economía del país, si antes no resolvermos nuestros pendientes colectivos con la historia, la Verdad y la Justica!

Aquí un intersante vínculo al Centro de medios independientes, desde donde siguen paso a paso, este juicio. http://cmiguate.org/2013/04/20/cronicas-del-genocidio-11/

23. ¡Sí quiero la Paz!

El diálogo, el reconocimiento de lo sucedido, el valor de aceptar el mal ocasionado, la fuerza de pedir y dar  perdón y la continua búsqueda de concretar la verdad y la igualdad, son el mejor, quizá el único camino para una reconciliación sin desconfianza y rencores futuros y para una Paz legítima, firme y duradera.Sí quiero la Paz. Pero esa, que al ser legítima ante la colectividad, no le quedan grandes los adjetivos de firme y duradera. Esa que permite que todos, sin excepción alguna, comamos, crezcamos, aprendamos, participemos, optemos, nos pongamos de acuerdo o no, discutamos, construyamos y sepamos nuestra historia y tengamos el derecho a la justicia.

No, no quiero esa paz basada en el silencio, en el olvido y en el hacernos de la vista gorda. Esa paz, pegada con saliva y componendas, no es paz, porque el silencio, el olvido y la impunidad jamás podrán ser el precio de la paz o la reconciliación de una sociedad. Una paz que es buena para que algunos aumenten la utilidad de sus negocios, pero no para nutrir el hambre de igualdad que tenemos, no es paz.

Ese remedo de paz, esa construcción casi perfecta de una mentira que cae por el peso de la realidad actual, que nos proponen cuidar actores intelectuales y políticos, que la delinearon así, tiene en su ADN, instrucciones genéticas que admiten la transmisión hereditaria de una cultura conservadora, racista y poco democrática. Las declaraciones y comunicados de ellos, lo confieso, me saben más a complicidad que a preocupación por el desenlace final que sobre la sociedad pueda tener el juicio a Ríos Montt y a Rodríguez Sánchez.

No es comprensible su temor a la búsqueda de justicia, pues aún cuando esta ha llegado algo tarde a la cita con Ríos Montt, lo ha hecho respetando las garantías que manda el Estado de Derecho. Si con sarcasmo, hace algunos días, se pretendía privatizar el funeral de Margaret Thatcher, en este caso, en broma, uno podría imponerle a los generales un Tribunal de Fuero Especial, con jueces de rostro cubierto y juicios sumarios, o llegarlos a arrasar a su vivienda, para quedarnos con sus propiedades y sus derechos. Pero no, por el contrario, los ciudadanos queremos saber la verdad y queremos que la justicia se aplique, tal y como se debe aplicar con el acusado de secuestro, violación,  evasión de impuestos o cualquier otro delito.

Por otro lado, este juicio le está dando voz a los que siempre han estado fuera de las cámaras y las noticias. A esas personas que fueron la carne de cañón y los destinatarios del odio durante la guerra, y que hoy continúan siendo los prisioneros de un modelo económico, político y social, que como bien evidencian los indicadores de desarrollo humano, lo único que les continúa garantizando es el hambre, la exclusión y una institucionalidad exitosa para lograr su discriminación en todas las esferas de la vida social. Escuchando a los testigos de descargo, también se puede observar cómo funcionaba un Estado dispuesto para ver al pueblo como su enemigo.

Al final de este juicio, cuya necesidad y legalidad no debería ponerse en tela de duda por nadie que crea en la democracia y la necesidad de construir la Paz, más allá del veredicto, espero que tengamos la capacidad como sociedad de hacer algunas cosas. En primer lugar, respetar el fallo de los jueces y comprender que los únicos mecanismos legítimos que hay para refutarlo –si no estamos de acuerdo con el mismo– son aquellos que existen dentro del ámbito legal. El simple hecho de lograr un juicio de esta magnitud en casa dice mucho de lo que hemos avanzando en el fortalecimiento del Ministerio Público y del Organismo Judicial.

Tocará también al Estado institucionalizar espacios para hablar y reconocer abiertamente las atrocidades sucedidas durante la guerra. Lo debemos saber en las escuelas, en las universidades, en los medios, en los museos y, por supuesto, en los juzgados. Lo revelado por las víctimas sobrevivientes a esta barbarie, no debe considerarse tan solo como una declaración, pues ha sido también una de las pocas ocasiones en las que la institucionalidad del Estado ha permitido una especie de catarsis de las víctimas tras largos años de desesperante silencio. El diálogo, el reconocimiento de lo sucedido, el valor de aceptar el mal ocasionado, la fuerza de pedir y dar  perdón y la continua búsqueda de concretar la verdad y la igualdad, son el mejor, quizá el único camino para una reconciliación sin desconfianza y rencores futuros y para una Paz legítima, firme y duradera.

Si el presidente Pérez se considera Jefe del Estado de Guatemala, como lo manda la Constitución de la República, debería aprovechar la ocasión para, a nombre del Estado guatemalteco, pedir perdón a la población por la guerra y los vejámenes cometidos en su nombre desde el Estado. A partir de ahí, quizá podamos comenzar a cambiar la forma en la que siguen operando muchas políticas públicas que, aunque más sutiles, continúan matando y perpetuando la opresión de amplios grupos de la población guatemalteca.

Si usted me lo pregunta, le reafirmo que sí quiero la Paz, pero esa completa, basada en la igualdad, el respeto y la justicia. Es más, aún sabiendo que requerirá muchos desvelos, estoy urgido de ayudar a construirla y reitero que ¡por esa Paz, es justo y necesario el juicio a Ríos Montt!

22. Carta de Simón Tax al presidente Pérez

simon tax transparencia

Señor presidente, espero que esta carta lo encuentre bien. Seguro que sabe quién soy. Sí, soy el patojo chispudo que anda diciéndole a los ciudadanos sobre lo importante que es, para la vida en sociedad, que paguemos los impuestos cabales y que pidamos la factura. Sabe, a veces pienso que yo, desde mi humilde lugar en la sociedad, hago más que muchos de sus funcionarios  ―que usted y la vicepresidenta―, por convencer a mis conciudadanos sobre nuestra responsabilidad colectiva. A veces me digo, cuando leo las notas sobre la corrupción de su gobierno o sus componendas con élites empresariales para que estas no paguen impuestos, ¡Qué de a sombrero!

Por lo que hago, me siento con el harto derecho de escribirle. Es que vea usted los escándalos de corrupción en el Fonapaz, las compras sin control ni transparencia por medio de la industria militar, el problema de opacidad en el subsidio al transporte urbano, en los fideicomisos públicos, y en la concesión de (nuestros) terrenos de la Empresa Portuaria Quetzal, por mencionar algunos de los problemas más recientes de su administración. ¿No le parece que eso aleja a los ciudadanos de la confianza en usted y en los suyos?

Y para terminarla de amolar, la creación del Fondo de Desarrollo Social, en el que usted, la vicepresidenta y la ministra de desarrollo social, serán el Comité Técnico que decidirá el destino de Q800 millones. ¡Válgame Dios! Sin ánimo de ofenderlo, señor presidente, es que esos recursos podrán ser tratados como su caja chica personal o la caja chica que financie la campaña electoral de su partido. Digo podrán porque las reglas de juego de los fideicomisos, y la historia reciente de su utilización, obligan a pensar que los utilizarán para el clientelismo político y una mayor opacidad del gasto público.

Pero usted nos debe a los contribuyentes y a lo electores un poco más de respeto y atención. El año pasado yo andaba, de amigo en amigo, de tienda en tienda, convenciendo a todo el mundo que el Congreso debía aprobar la Actualización Tributaria, pues necesitábamos pagar más impuestos, para que el país camine por la senda del desarrollo y la democracia. Presidente, es que en verdad necesitamos combatir el hambre, más escuelas, más centros de salud, libros, refacción escolar, medicinas no sobrevaloradas, etcétera. Aún bravo con usted, ¡Estoy consciente de eso!

Además, yo se que el pago de impuestos es mi obligación, pero bueno, ustedes sí que le quitan a uno la esperanza de pensar que ese traslado de plata, de la billetera personal a la billetera de todos, tiene un sentido social. Y que, efectivamente, trasladamos a la billetera colectiva y no a la billetera de algunos sinvergüenzas.

Bueno, presidente Pérez, aún cuando, le reitero, estoy como la gran diabla, recuerdo que en su discurso sobre el primer año de gobierno, usted dijo que 2013 sería el año de la transparencia. ¡Le tomo la palabra! Y aprovecho a sugerirle algunas cosas en las que quiero ver avances, si es que usted desea que yo siga profesando las bondades de pagar impuestos.

Primero, dar marcha atrás con el Fondo de Desarrollo Social (Acuerdo Gubernativo 129-2013) y pasar los Q800 millones a programas de ejecución, en las instituciones pertinentes, afectos a la ley de Compras y Contrataciones del Estado y a las normas presupuestarias de control y transparencia. Segundo, resolver la crisis de institucionalidad de la transparencia que su gobierno ha provocado al eliminar el Viceministerio de Transparencia y Evaluación del Ministerio de Finanzas Públicas, y la inconstitucionalidad de la Secretaría de Control y Transparencia, ente creado de manera apresurada y con vacíos legales.

En el Congreso, le va a tocar presidente, así como movió pitas para la aprobación de la Ley de Actualización Tributaria y los presupuestos públicos de 2012 y 2013, buscar la forma de que sus diputados oficialistas le encuentren alguna solución, o por lo menos no se sigan acostumbrado, a la carencia de trabajo en el Legislativo, y prioricen la aprobación de las iniciativas de ley que reforman las leyes Orgánica de la Contraloría General de Cuentas, Orgánica del Presupuesto, de Probidad y de Responsabilidades de Funcionarios y Empleados Públicos, de Compras y Contrataciones del Estado, de Servicio Civil, entre otras, que allanan el camino a la transparencia. Asimismo, habrá que legislar con respecto a los fideicomisos: cerrarlos o regularlos mejor, pero algo hay que hacer.

Como la transparencia no se refiere solo al gasto público, sino también a los ingresos del Estado. Los ciudadanos queremos saber quién, al amparo de la obscuridad bancaria, se hace el loco con el pago de los impuestos. Toca también aprobar los cambios a la regulación del secreto bancario, institución nefasta, utilizada tanto por evasores y elusores de impuestos como por otros delincuentes del crimen organizado.

Recuerde presidente que, por el bien de la democracia, todo lo que para los ciudadanos se vea opaco en el quehacer público, debe ser motivo de desconfianza hacia sus gobernantes; mientras que para los gobernantes, todo lo que sea motivo de desconfianza ciudadana, debe ser transparentado.

¡He dicho, presidente Pérez!

Si puede me responde, pero haciendo las cosas concretas que le pido, porque ya me cansé de sus puros discursos.

 

Simón Tax

NIT 1255170-9

Pd.: ¡Hoy sí estoy bravo!

21. ¿Posible contrarreforma tributaria en Guatemala?

Tomado de: http://www.espadasydragones.es/el-origen-de-los-caballeros-medievales/ Como en la época medieval, cuando los allegados al rey no tenían porque pagar tributos, y moldeaban el Estado a la medida de sus intereses, nuestra política fiscal continúa siendo el reflejo de esa idea rancia.

Tomado de: http://www.espadasydragones.es/el-origen-de-los-caballeros-medievales/
Como en la época medieval, cuando los allegados al rey no tenían porque pagar tributos, y moldeaban el Estado a la medida de sus intereses, nuestra política fiscal continúa siendo el reflejo de esa idea rancia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

A inicios de 2012, el Congreso de la República aprobó la Ley Antievasión 2 y la Ley de Actualización Tributaria. La primera dota de más herramientas a la SAT para poder fiscalizar mejor, y luchar contra el contrabando y la evasión. La segunda, promueve cambios substanciales en el Impuesto Sobre la Renta (ISR). Ambas buscan aumentar los recursos del Estado y modernizan las reglas del juego tributario.

Como era de esperarse, a partir de enero, con la entrada en vigencia de la Ley de Actualización Tributaria han surgido un sinnúmero de recursos de inconstitucionalidad. Hasta el momento en el que escribo esta nota, de acuerdo con cálculos del Icefi, de los 258 artículos que conforman estas leyes, se han impugnado cerca de 77 artículos, en 123 recursos de impugnación. Los tres principales impugnadores son las Cámaras del Agro y de Comercio (24), el diputado Trujillo de la bancaca Lider (23), el abogado Gabriel Orellana (17).

Lo actuado por la Corte de Constitucionalidad, nos da los siguientes resultados sobre estos 123 procesos: 1) se han archivado por falta de mérito, 13; 2) se han declarado sin lugar, 8; 3) Están en proceso de audiencia, sin suspensiones temporales (inconstitucionalidad poco probable), 66; 4) Se tienen 31 recursos en los que emitirá una resolución interpretativa, que busca reconocer que las normas son perfectibles, pero no inconstitucionales; 5) Se han suspendido provisionalmente, 4; y, finalmente, 6) Se ha declaro inconstitucional, 1.

El artículo declarado inconstitucional (Artículo 2 de la Ley Antievasión 2) está relacionado con normas dictadas para el ISR que dejó de tener vigencia a partir de enero 2013. En cuanto a los 4 artículos suspendidos provisionalmente, estos se refieren al fortalecimiento de las capacidades de fiscalización de la administración tributaria. La Corte aduce que las funciones encargadas a la administración tributaria, son funciones pertinentes de un juez.

El debate constitucional, legítimo y democrático, está permitiendo evidenciar que ambas leyes, aunque pueden ser mejoradas, tienen la fortaleza suficiente para no ser declaradas inconstitucionales. Ante esta realidad, al amparo de la Vicepresidencia de Guatemala se ha puesto en marcha una mesa de diálogo, entre el gobierno y el sector privado, para discutir cambios en las leyes Antievasión 2 y Actualización Tributaria. Por su puesto, sin la apertura a otros sectores sociales y sin espacio para los medios de comunicación, esta mesa vive al margen de la legitimidad democrática. Como en la época medieval, cuando los allegados al rey no tenían porque pagar tributos, y moldeaban el Estado a la medida de sus intereses, nuestra política fiscal continúa siendo el reflejo de esa idea rancia. La diferencia estriba en que,  desde hace 500 años, la construcción de estados modernos, ha impuesto pactos sociales y pactos fiscales con el concurso de todos los ciudadanos, asignando derechos y responsabilidades compartidas con equidad.

Lo poco que se ha colado en los medios de comunicación, sobre la mesa de diálogo, evidencia que este podría ser el espacio en donde se prepara la contrarreforma fiscal. Aún cuando podrían plantearse mejoras que fortalezcan la capacidad de fiscalizar de la administración tributaria, también se están planteando nuevos privilegios fiscales para sectores económicos determinados y retrocesos en materia de ISR, que allanan el camino para la elusión de impuestos de gran calado. Ingenios y otros contribuyentes grandes  podrían volver a deducir abundantes sumas de impuestos con cargo a sus labores de caridad. Los acuerdos logrados en la mesa, deben llegar al Congreso para ser convertidos en ley y, sabemos muy bien, que ese proceso también podría terminar en un retroceso tributario.

El presidente de la República ha defendido la reforma aprobada y los acuerdos que la hicieron posible con el sector privado. Por el otro lado, la vicepresidenta ha abierto esta mesa en la que todo puede confabular para retroceder en materia tributaria. Ambas posturas evidencian la existencia de un gobierno multicabeza, en el que los intereses no están alineados ni siquiera con el presidente y su plan de gobierno, mucho menos con la sociedad. Y usted y yo, ¿qué haremos al respecto?

Además de que, como ciudadanos, nos falta pensar de manera colectiva, debemos estar vigilantes a los acuerdos de esta mesa de diálogo no incluyente, y recordar al gobierno actual que su pacto fiscal incluía a la par del incremento de ingresos una agenda de transparencia y evaluación del gasto público que aún está pendiente de aprobarse.

Mi eterno fantasma

Él se quedó ahí, por mucho tiempo, haciendo una última reverencia, con la mejilla izquierda recostada en la calle. Esa mejilla que aprendió muy bien a poner, en este país de eternas primaveras y de eternas injusticias. Imagen tomada de http://blogs.elnortedecastilla.es/istmodetehuantepec/2008/03/07/carretas-y-carretoneros/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El golpeteo del insomnio, finalmente, me ha despertado. Viene acompañado de un fantasma que me persigue desde hace muchos años, desde que era un niño. Cuando mis ojos tenían más capacidad para la admiración y mi cabeza menos fuerzas para el olvido.

Era un hombre ya grande, un anciano para mi cortos 11 años. Yacía muerto, abrazado por el tiro de la carreta que halaba, todos los días, repleta de frutas y verduras. Una carreta de madera corroída, pero con cierto encanto, que siempre me hizo detener mi paso y admirarla. Los admiraba a ambos, porque, en alguna medida, se compartían la faena.

El marchante recorría el barrio de La Recolección. Lo observé muchas veces al salir del colegio. A esa hora cuando el sol todavía penetra y dora la piel. Tenía el rostro moreno, las manos desgastadas como su ropa y esos caites con suelas de neumático, que duran una vida. Ya no pregonaba mucho los productos que vendía, solo dejaba que el chirrido de la carreta anunciara su paso por aquellas calles solitarias, repletas de casas añejas.

No puedo olvidar el negro silencio de su semblante, que contrastaba mucho con los vivos colores de las sandías, las naranjas, los tomates y los pepinos que llevaba aquella tarde en su carreta. El aroma dulzón que despedía esa mezcla de frutas y verduras, poco tenía que ver con el amargo cuadro. No solo él estaba muerto, también la carreta había perdido su encanto.

No recuerdo si lloré por aquel suceso. Recuerdo que, después de observar lo sucedido y perderme entre los curiosos y los testigos, caminé a la parada del bus sintiendo, por primera vez, el frío de la muerte y esa sensación de vacío que a uno le queda. Recuerdo que los vecinos pusieron unas velas, para encaminar su alma al cielo, para alertar a Dios.

Nadie podía tocarlo, hasta que llegaran las autoridades. Él se quedó ahí, por mucho tiempo, haciendo una última reverencia, con la mejilla izquierda recostada en la calle. Esa mejilla que aprendió muy bien a poner, en este país de eternas primaveras y de eternas injusticias.

Cuando mi fantasma me visita, siempre me hace recordar el deseo que he tenido de estar ahí antes, un poco antes. Ofrecerle mis hombros para aliviar sus cansados pasos. ¡Correr a pedir auxilio! ¡Tener la fuerza para levantar la carreta y quitarle el peso del cuerpo! Pero llegué tarde y fui el espectador más joven, quizá también el más conmovido, de aquella triste muerte.

Pasan los años y sigo recordando aquella fatídica escena. Cada día recuerdo menos la nitidez de los colores de las frutas, o el débil fulgurar del fuego de aquellas velas. He olvidado por completo el rostro de los vecinos que estaban ahí. Solo recuerdo a mi eterno fantasma y ese sentimiento de que, aún queriendo hacer hasta lo imposible, muchas veces no he podido hacer ni lo necesario, ni lo suficiente.

20. Mis lecturas preferidas de 2012

Recuerde que leer es una gran oportunidad para viajar, conocer, aprender, entender y disfrutar la vida. ¡Qué sea un año repleto de buenas lecturas!

El 2013 ya llegó y, le confieso, me atrapó con algunos libros pendientes de terminar de leer, por lo que escribo sobre mis lecturas preferidas hasta estos días de enero. El año anterior trajo muchísimos libros a mi vida. Algunos, con sus historias, se convirtieron en amigos con los que fue fácil platicar y reflexionar. Con otros no logré hacer ese necesario clic que termina en amistad y confidencia. En fin, le quiero presentar en estas líneas aquellas publicaciones que con gusto volvería a leer.

1. Revoluciones sin cambios revolucionarios. Ensayos sobre la crisis en Centroamérica de Edelberto Torres-Rivas (F&G Editores, 2011). Don Edelberto, uno de los grandes pensadores latinoamericanos, nos cuenta con los ojos rigurosos del investigador social, pero sin dejar de lado la mirada del ciudadano comprometido con una sociedad más justa, los logros, los errores y las agendas pendientes de las revoluciones emprendidas en Centroamérica; esas revoluciones que formaron parte de las pequeñas guerras calientes de la Guerra Fría en el mundo subdesarrollado. Guerras que contaron con muchos actores nacionales y regionales: oligarquías, militares, Iglesia y campesinado, entre otros.   Este libro debe estar, de manera imprescindible, en la mesita de noche de cualquiera que crea en la democracia y esté consciente de que su construcción es un camino complejo, y en el que el conocimiento de la historia es vital.

Por cierto, Ricardo Sáenz de Tejada, ha escrito en la revista Nuso número 240, un interesante artículo (¿Valió la pena?: guerras civiles y democracia en Centroamérica A propósito de Revoluciones sin cambios revolucionarios), en el que reflexiona sobre lo escrito en este libro.

2. Bestiario del poder de Plaza Pública (F&G Editores, 2012). Como fruto de la exitosa, y necesaria, venida al mundo del periódico digital Plaza Pública, este libro contiene una compilación de algunos de sus mejores trabajos (reportajes, perfiles y entrevistas) realizados durante el 2011, año electoral en Guatemala. Usted encontrará una reveladora entrevista al entonces presidente del Cacif, y otra al candidato Otto Pérez. Los perfiles de Roxana Baldetti, Manuel Baldizón y Alejandro Sinibaldi, le permitirán ver con claridad, más allá de su política sonrisa de vendedor de seguros, a estos políticos. Y, bueno, además de agradecer el esfuerzo de los brillantes y confiables periodistas de este medio, nos toca decir ¡¿Cuándo tendremos el bestiario del poder 2013?!

3. La influencia del olor de los cruasanes calientes sobre la bondad humana de Ruwen Ogien (Santillana Ediciones Generales, 2011). El título es sugerente, pero su contenido lo es más. El filósofo francés Ruwen Ogien, nos da un paseo por los caminos inciertos de la ética, mientras platica con mucha sencillez. Por ejemplo, “intentemos visualizar un bote salvavidas en medio de una tempestad en alta mar. A bordo hay cuatro hombres y un perro. Los cinco van a morir a no ser que alguno de ellos acepte sacrificarse o decidan tirar al perro por la borda. ¿Está permitido arrojarlo sólo porque es un animal, sin ningún otro argumento? Ahora imaginemos que estos son unos prófugos culpables de genocidio (sin mencionar nombres), mientras el perro ha colaborado en labores de rescate. ¿Cambiaría esto la manera de evaluar la permanencia o no de los ocupantes del bote?” ¿Qué piensa usted?

4. Mi siglo de Günter Grass (Alfaguara, 1999). Si se quiere recorrer repleto, el Siglo XX, de la historia de Alemania, y conocer los momentos más dolorosos y los más bellos de este tiempo, debe leerse este libro. Como le conté, en otro post, en este recorrido rápido, nos topamos con personajes que vivieron la primera guerra mundial, el apretón de manos de Hitler y Owens, la noche de los cristales rotos, el dolor de la Segunda Guerra Mundial, la desintegración de Alemania y la posterior caída del muro de Berlín, el mundial del 74, el holocausto, la obsesión ciudadana por los refugios antiaéreos y  la invasión de Irak, entre otros muchos pasajes de la historia; todo ello, matizado por ese  constante deseo de transformación de los alemanes.

Como los críticos suelen advertir de Grass, él confía en sus lectores y no cree necesario explicarles cada personaje ni decirles en qué contexto han de situar cada frase. De cualquier forma, las historias dan la oportunidad para que el lector acucioso dé una buscadita por internet y continúe aprendiendo..

5. De Alemania a Alemania. Diario 1990 de Günter Grass (Alfaguara, 2011). Grass es un escritor que permite al lector entrar en su vida familiar, en sus preocupaciones políticas y en sus hobbies, como la cocina y el dibujo. En este libro, lo acompañamos a recorrer las Alemanias, en especial la RDA, en el año de su reunificación. Escuchamos aquí las preocupaciones de los alemanes orientales, ante la llegada imponente e impetuosa de la otra Alemania, construida bajo el espíritu del mercado y del “sálvese quien pueda”. En sus libros, como en la vida real, Grass, «siempre perturba el consenso de la resignación».

6. Shifu, harías cualquier cosa por divertirte de Mo Yan (Kailas Editorial, 2012). Mo Yan, premio Nobel de Literatura 2012, es un escritor chino de origen humilde, con una letra maravillosa. Los ocho relatos de este libro, han sido escritos en un lenguaje sencillo, sin emperifollar, lo que los hace muy atractivos. En ellos, uno se transporta a la China rural, a la China con dificultades sociales y grandes interrogantes. Esa China, con 1,350 millones de habitantes, de la que casi solo conocemos sus productos.

Recuerde que leer es una gran oportunidad para viajar, conocer, aprender, entender y disfrutar la vida. ¡Qué sea un año repleto de buenas lecturas!

jmenkos@gmail.com

Noche de paz


Tomada de: http://lissit.deviantart.com/art/noche-estrellada-209074617

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I

Esta noche el cielo tiene los ojos muy abiertos. Millones de estrellas centellean en este océano misterioso y lo incendian.  Aquí y ahora solo hay espacio para el asombro y para la afirmación de que no hay posibilidad de imperfección alguna en la naturaleza.

Me siento pequeño frente a este infinito. Pero al decir pequeño, no solo me refiero a mi tamaño o a mi edad, sino a esa sensación de que aún con todas las horas dedicadas a la lectura y al estudio, mi conocimiento no es más que un diminuto granito de arena. Puede que así se hayan sentido el primer hombre sobre la Tierra y, seguro también, el primer hombre sobre la Luna, al observar este firmamento.

II

La noche está muy quieta. El viento camina despacio,  arropado con el dulce aroma de aquel arbusto de gardenias que yace profundamente dormido en la esquina del jardín. Me gustaría acostarme en el colchón de grama que cubre la tierra, y tejer con las hojas de albahaca y hierbabuena un manto tibio y perfumado.

Estoy seguro que en esta paz, los peces y los colibríes, se dejarían abrazar. Te confieso que, en este preciso momento,  mis manos únicamente son capaces de fabricar caricias, de anticipar besos y de escribir versos de amor y regocijo.

III

Entro en la casa y busco los rostros más precisos de mi esperanza.  En qué juegos estarán. Tal vez nadando en un lago cristalino, persiguiendo una mariposa, correteando en un bosque o, quizá, trepándose a los árboles en el mundo de los sueños. Qué bien se duerme cuando uno ha nutrido cuerpo y alma.

En esa ronda por todas las habitaciones, me arrodillo para besar la frente de cada uno. En silencio y lentamente, les acarició la cara y, si están descubiertos, les abrigo nuevamente. Ya sobre mi almohada, mis sentidos se adormecen y, como llave universal, me abre la puerta para mis propios sueños.

IV

Esta noche estoy en paz, no hay sobresaltos ni tengo arrasada la tierra de mi  humanidad interior. Estoy en paz, pero no estoy conforme. Sé muy bien que de mi pequeñez, de mi capacidad de fabricar caricias y de esta vida abastecida por mis esperanzas, debo obtener las fuerzas para seguir luchando. Porque continúo persiguiendo colectivos y universales días soleados y eternas noches de paz para todos.

Algo personal, Serrat & Sabina

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Probablemente en su pueblo se les recordará
como cachorros de buenas personas,
que hurtaban flores para regalar a su mamá
y daban de comer a las palomas.

Probablemente que todo eso debe ser verdad,
aunque es más turbio cómo y de qué manera
llegaron esos individuos a ser lo que son
ni a quién sirven cuando alzan las banderas.

Hombres de paja que usan la colonia y el honor
para ocultar oscuras intenciones:
tienen doble vida, son sicarios del mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Rodeados de protocolo, comitiva y seguridad,
viajan de incógnito en autos blindados
a sembrar calumnias, a mentir con naturalidad,
a colgar en las escuelas su retrato.

Se gastan más de lo que tienen en coleccionar
espías, listas negras y arsenales;
resulta bochornoso verles fanfarronear
a ver quién es el que la tiene más grande.

Se arman hasta los dientes en el nombre de la paz,
juegan con cosas que no tienen repuesto
y la culpa es del otro si algo les sale mal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.  

Y como quien en la cosa, nada tiene que perder.
Pulsan la alarma y rompen las promesas
y en nombre de quien no tienen el gusto de conocer
nos ponen la pistola en la cabeza.

Se agarran de los pelos, pero para no ensuciar
van a cagar a casa de otra gente
y experimentan nuevos métodos de masacrar,
sofisticados y a la vez convincentes.

No conocen ni a su padre cuando pierden el control,
ni recuerdan que en el mundo hay niños.
Nos niegan a todos el pan y la sal.
Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión
de declarar públicamente su empeño
en propiciar un diálogo de franca distensión
que les permita hallar un marco previo

que garantice unas premisas mínimas
que faciliten crear los resortes
que impulsen un punto de partida sólido y capaz
de este a oeste y de sur a norte,

donde establecer las bases de un tratado de amistad
que contribuya a poner los cimientos
de una plataforma donde edificar
un hermoso futuro de amor y paz.

Canción Algo personal, Serrat & Sabina

Fuente: www.sitiodeletras.com